Exposiciones temporales

EXPOSICIÓN RETROSPECTIVA DE PINTORES AFILIADOS
25 ANIVERSARIO DEL MUSEO TIFLOLÓGICO
DEL 6 DE OCTUBRE AL 25 DE NOVIEMBRE DE 2017


MUSEO TIFLOLÓGICO DE LA ONCE
C/ La Coruña, 18.
28020 – Madrid
Teléfono: 91 589 42 19
Correo electrónico: museo@once.es
http://museo.once.es

Horario:
Martes a viernes: 10 a 14 h. y de 17 a 20 h.
Sábados: 10 a 14 h.
Domingos, lunes y festivos: cerrado.


LA ONCE, con ocasión de conmemorar el 25 Aniversario de su Museo Tiflológico organiza una serie de exposiciones retrospectivas a lo largo de todo el año 2017.
Para finalizar el año contamos con once pintores afiliados a la ONCE, que han expuesto durante este tiempo, dos de ellos fallecidos y los nueve restantes permanecen en activo, demostrando todos ellos su capacidad creativa y su entrega al mundo pictórico, sin olvidar los que ya se encuentran de forma permanente en las Salas de Artistas Ciegos y Discapacitados Visuales como Ana Pérez Sánchez, Antonio Mesa Poyatos, Ataúlfo Casado Bustarviejo, César Delgado González, Celia Martínez Rodríguez, Covadonga Martín Alonso, Eulalia Conde Hernández, Fernando Torres Rodríguez, José Miguel González Fernández, Pello Azqueta Menaya, Pilar Lasierra González, Kelly Arrontes, Rosa Garriga Sala, José María Rodrigo Paredes, Ana Mª Braña y Yolanda Corona Velasco.
Con esta muestra se cierra las exposiciones retrospectivas que nos han proporcionado una visión global de lo que ha supuesto la labor artística de todos estos virtuosos del arte que han formado parte de la familia del Museo Tiflológico a lo largo de estos 25 años, a los cuales les agradecemos todo el esfuerzo y dedicación.

1. PETRA AGÜERO LUIS.
Trepando en azul. 1994. 51x41 cm. Acuarela.

Nació en Santander en el año (1936-2007). Su vocación como pintora surgió en la infancia. En 1991, comenzó a perder la visión y se afilió a la ONCE en ese mismo año, permaneciendo siempre adscrita a la Delegación Territorial de Cantabria.
A pesar de sus dificultades visuales continuó con su labor artística, llegando a exhibir su obra en diversas instituciones. En el Museo Tiflológico expuso dos veces (2000 y 2005).
La artista no disfrutaba de agudeza visual, pero compensaba su déficit con la agudeza mental, que le permitía alcanzar la armonía en la composición, así como, el color y la luminosidad en sus pinturas, obteniendo temas llenos de delicadeza y sutiles evocaciones. Como pintora logró superar todos los obstáculos, ya que a pesar de padecer miopía magna, en sus obras demostró un gran dominio de la acuarela, técnica que requiere una gran precisión.
Su producción artística está influida y condicionada por la pasión que sentía hacia la historia de su tierra; de modo que seleccionó como tema primordial para su aportación plástica, la visión de las calles y edificios de la zona antigua de Santander, complementada por una aproximación al paisaje rústico y de torreones, castillos y casonas de Cantabria, como se aprecia en la obra expuesta.
Petra plasmó en sus obras un aspecto nostálgico y señorial de un tiempo y un lugar que antaño fueron, de los cuales únicamente quedan vestigios recogidos mediante la fotografía y el grabado, pero que, en la actualidad, han quedado recuperados por sus pinceles.

2. JOSÉ RAMÓN ARGELÉS ESCOFET.
Camino de El Escorial. 1996. 83x44 cm. Tríptico. Acuarela

Nace en Cabra, Córdoba en 1934. Comenzó su formación artística en la adolescencia, en la Escuela de Artes y Oficios de Sabadell, compaginando con el Bachillerato. En 1950 cursó estudios en la Escuela Massana de Barcelona. Ha realizado innumerables cursos de modelado, escultura y pintura, alternando con su profesión de Arquitecto.
Afectado por una degeneración macular siguió desarrollando su actividad artística a través de los años. Realizando diferentes exposiciones tanto individuales como colectivas. En el Museo Tiflológico expuso dos veces (2012 y 2006).
En este tríptico nos ofrece los paisajes de El Escorial, claramente reconocibles por la presencia del monasterio, tal y como él los percibe durante sus paseos por la localidad. En ellos destacan los colores, sobretodo el intenso azul que predomina sobre los colores cálidos.


3. RAFAEL ARIAS FERNÁNDEZ.
“El arte de Braille: 25”. 2009. Óleo.
Nació en Madrid en 1950 y desde muy pequeño comenzó a dibujar. Tuvo una maestra italiana que le enseñó todo sobre las mezclas de colores y la técnica del óleo. Continuó sus estudios de dibujo publicitario y fotografía que completó con decoración en la Academia de Bellas Artes de Madrid.
En 1990 se quedó ciego y desde entonces ha realizado más de treinta exposiciones en más de diez países diferentes. Siendo el artista afiliado más internacional con el que contamos, gracias a que encontró su método para seguir pintando desde la ceguera.
Rafael Arias expuso en el Museo Tiflológico dos veces (2004 y 1996).
La combinación de estos tondos, que representan paisajes abstractos llenos de color, conforman la representación en Braille del número 25, ofreciéndonos este homenaje a nuestros 25 años.

4. IDOIA DÍAZ CÁMARA.
Penacho Indio. 1998. 40x50 cm. Ceras.

Nace Bilbao en 1962.
Desde su maculopatía desarrolla su labor pictórica siempre utilizando como técnica la pintura en cera, consiguiendo con ella en todas sus obras una explosión de color. Todo ello lo apreciamos en esta composición donde prima la vibrante combinación de colores frente a la forma.

Expuso en el Museo Tiflológico en el año 2002.


5. NATIVIDAD DÍEZ CATÓN
Dúo Azul. 2011. 80x100 cm. cada una. Acrílico.
Nació en Palazuelo de Vedija (Valladolid).
Es una artista creativa e innovadora que se afilió a la ONCE en 2011. Inició su trayectoria artística con la pintura al óleo, centrándose entre otras temáticas en motivos campestres.

Cuando dio comienzo su pérdida de visión, por degeneración macular, sus composiciones se hicieron más modernas, utilizando un mayor formato y probando distintas técnicas, como el óleo con mucha carga matérica. A pesar de sus dificultades visuales, Natividad no ha abandonado la pintura, y ésta sigue siendo su motivación.

De cada uno de los lienzos que forman el “Dúo azul” brota una flor. En cada uno de ellos la figura es tomada desde un punto de vista diferente, haciéndonos pensar en la posibilidad de que se trate de un estudio floral, en el que predominan los tonos azulados de los pétalos.
Expuso en el Museo Tiflológico, en la exposición colectiva del año 2015 titulada “Once miradas a la naturaleza”.

6. JESÚS DE TERESA GONZÁLEZ CONTRERAS. “Fray Miserias”.
Nuevos Trogloditas. 1990. 91x73 cm. Acrílico.

Nació en El Salobre, Albacete, en (1921-2014). A los 4 meses de edad sufre un accidente por el que pierde un ojo y parte de la visión del otro, el resto visual que le queda lo utiliza hasta el final de sus días para manejarse en su vida diaria y artística. En su juventud conoció Brasil y posteriormente debido a su espíritu religioso y afán aventurero se ofreció voluntario como misionero en Mozambique, quedando reflejados en sus cuadros estos paisajes exóticos y tomando su seudónimo de esta experiencia.
Expuso en el Museo Tiflológico en 1994.

“Este es el Fray Miserias, que veis caminar con bastón blanco y paso ligero acompañando a otros más ciegos, a visitar amigos, que padecen cualquier enfermedad, entretenerlos o aburrirlos con sus chistes y chirigotas, tratando de aliviar sus penas”

Jesús de Teresa González Contreras. Enero 1993


7. TERESA JOU PAULET .
Parque de la Ciudadela 2000. 85x65 cm. Acuarela.
Nació en Barcelona en 1930.
Profesora de dibujo y licenciada en Bellas Artes por la Escuela Superior de Bellas Artes de Sant Jordi de la Universidad de Barcelona.
Afectada de degeneración macular, enfermedad que afecta a los conos de la mácula, lo que generalmente termina en una pérdida de visión central pero no de una ceguera total. Esa forma de ver más velada le lleva a utilizar colores nítidos, brillantes y muy luminosos con los límites de las formas muy contrastadas. Por ello la técnica de la Acuarela, es el procedimiento pictórico que más se ajusta a sus posibilidades visuales.
Expuso en el Museo Tiflológico en dos ocasiones: 2002 y 2011.

“Debo confesar que mi concepto del arte, y en particular de la pintura es originalmente el mismo que he tenido toda mi vida.
Soy una persona mayor, tengo casi 90 años, pero mi manera de expresar lo que siento y ser fiel conmigo misma, hace que mi obra siga manifestando, las vivencias, sentimientos y experiencias que vas acumulando a través de los años.
Deseo poder transmitir mi mensaje y mi visión del mundo. Espero que el público sepa ver en mi obra la sinceridad y la frescura objetiva que Dios me ha otorgado.
Gracias”.
Mª Teresa Jou Paulet, 2011

8. EDUARDO MATUTE “DUDU”
Retrato de Marvin Gaye. 2006, 81x100 cm. Acrílico
Nació en Madrid en 1975 con miopía magna y sufrió un desprendimiento de retina posterior que le dejó reducida la vista a un nueve por ciento. Comienza en 1989 a desarrollar el arte del Grafiti. Entre 1994 y 1995, completa su formación en la academia de pintura “El Estudio 2”. En 2007 obtiene la beca de perfeccionamiento pictórico “Fermasam-Cajamadrid” del estudio de pintura “Decinti Villalón”. Ha realizado numerosos murales en locales comerciales de Madrid y Barcelona.
Pinta a caballo entre dos estilos: el hiperrealismo de los más perfectos retratos, así como los más increíbles paisajes dentro ya del estilo surrealista.
Expuso en el Museo Tiflológico el año 2007.

9. SIMEÓN PEÑA CASTILLA. “MALATESTA
Mujer en fiesta. 1992. 92X52 cm. Técnica mixta.
El 27 de diciembre de 1948 nace en Hinojales (Huelva) Simeón Peña Castilla, Malatesta, bajo el signo de la emigración que lo llevaría a Madrid (1962). En 1969 lo vemos en Francia; más concretamente en Albi, ciudad en la que su espíritu autodidacta absorbe el color de los viejos impresionistas. En Barcelona, un año más tarde, se convierte en asiduo participante en los círculos intelectuales del momento.
En 1978 vuelve a Hinojales donde su obra denotará vivencias anteriores y adquirirá la madurez que culminará con el nacimiento de TACT-ART, uno de los modos de expresión plástica más innovadores de los últimos años, no solo en las formas externas o en los materiales empleados, sino en el reto que el artista plantea a través de ellas. Bajo este signo, Malatesta empezará a ver culminadas sus obsesiones. Mientras, viaja a Marruecos (con evidentes influencias posteriores) y a Grecia, casi una visita obligada.
Desde que en 1992 aparece el Primer Manifiesto de TACT-ART, Malatesta encuentra la vía de salida a sus inquietudes. Sus preocupaciones pasan de manifestarse de un plano terrenal a uno universal, creando todo un lenguaje en el que los conceptos ancestrales conforman el cuerpo de las obras a pesar de su retinosis.
En esta obra el artista nos muestra la representación abstracta de una mujer vestida con traje de fiesta, realizada con fibras vegetales.
Expuso en el Museo Tiflológico el año 1998.



10. BENJAMÍN DE LA PEÑA TOLEDANO.
Embrujo al Trapío. 2001. 90x116 cm. Óleo.

Nació en Torrecilla de la Jara, Toledo, en 1955.
Desde que comenzó su afección de retina sensorial, sus composiciones pictóricas están llenas de color, tal y como encontramos en esta escena taurina titulada "Embrujo al Trapio", realizada al óleo sobre lienzo. Iconográficamente aparecen un toro y un caballo con jinete en una plaza de toros, todo ello resuelto con formas geométricas y predominando la gama de rojos y amarillos.

11. PATXI RUIZ DEL CASTILLO.
Sueño de Dionisos en Cala Tarida . 1998. 115 x148 cm. Óleo.

Tras nacer en Pamplona en 1960, sus primeros 25 años de vida los desarrolló en el pueblo de Lizásoain, no muy lejos de la capital.
Su primera etapa pictórica se basó en plasmar al óleo temáticas cotidianas, el entorno que rodea, su vida rural, casas en ruinas, pequeños animalillos, objetos sencillos y banales… Su estudio se aloja en la Antigua escuela del pueblo.
La segunda etapa pictórica en la que se sumergió, queda determinada por sus visitas al Norte de África: Marruecos y Túnez principalmente, donde recibe una inspiración peculiar.
Compagina la creación artística con la actividad laboral como vendedor del Cupón de la ONCE.
Padecer miopía elevada progresiva no le impide realizar cuadros de gran formato como este titulado Sueño de Dionisio en Cala Tarida, Ibiza, en el cual hace un homenaje al dios griego del vino. Dentro de la copa transparente se aprecia como la espuma del vino conforma la “Cala Tarida”, fuera de la copa representa diferentes estados de la embriaguez dentro de cada uno de los granos de uva.

Expuso en el Museo Tiflológico el año 2003.