Escritura manual del sistema braille
En doscientos años de existencia del braille su escritura ha evolucionado enormemente. En esta exposición únicamente quedan recogidas la escritura manual y la escritura mecanizada.
La escritura manual precisa que el usuario marque, uno por uno, los puntos que componen cada carácter y puede efectuarse con:
- Pauta: instrumento compuesto por una base con unos surcos u oquedades, un bastidor y una rejilla con celdas rectangulares, diseñadas para los seis puntos del signo generador braille. El papel se coloca entre la base y el bastidor y, por último, se coloca la rejilla. En las celdas de esta se van presionando los puntos de cada carácter braille con un punzón.
- Regleta: objeto de características similares a las de la pauta, a excepción de sus dimensiones. Al ser estas más reducidas, suele ser más manejable y sencilla de transportar. En la regleta, la base y la rejilla quedan unidas por una bisagra, y entre ellas se coloca el papel.
Atendiendo a las características de la herramienta, la escritura puede ser negativa, efectuándose de derecha a izquierda y en espejo, para posteriormente voltear el papel y efectuar la lectura de izquierda a derecha; o puede ser positiva, realizándose de izquierda a derecha, es decir, en el mismo sentido de la lectura.
La escritura manual negativa es la más antigua que existe del sistema braille. De hecho, la pauta braille es una adaptación de la diseñada por Barbier para su sistema de doce puntos.
Los materiales de fabricación de estas herramientas han ido evolucionando con el paso del tiempo, pues comenzaron fabricándose con diferentes tipos de metales o maderas, hasta llegar al plástico de las pautas y regletas actuales.
