Formas curvas
FORMAS CURVAS
Julián Rodríguez
23 de enero – 23 de marzo de 2025
Formas curvas es la muestra expositiva que el Museo Tiflológico acoge en su sala de exposiciones temporales desde el 23 de enero hasta el 22 de marzo de 2025, formada por , formada por 15 obras del escultor Julián Rodríguez Vázquez, que permitirán al visitante acercarse a distintos materiales y a distintos lenguajes artísticos.
El arte, la artesanía y la escultura de Julián Rodríguez Vázquez
Nacido en la zamorana localidad de San Miguel de la Ribera un 11 de marzo de 1954, es el cuarto de los seis hijos habidos en el matrimonio compuesto por Salustiano Rodríguez García y Victoriana Vázquez García. Sin reconocidos antecedentes artísticos, si bien, ya en su infancia, al contar tan solo siete años, resultaba fácil encontrarle modelando en barro reducidas figuritas de animales y cabecitas de lodo negro extraído en las riberas del río Talanda. Allí se desveló su auténtica afición a la escultura y al proceso creativo en general, oficio y profesión que marcarían su futuro laboral y profesional como apuntó su amigo Emiliano Moralejo. Dedicado en principio a las labores agrícolas imperantes en esta comarca de La Guareña, hasta cursar estudios primarios previo su ingreso en el sector de la construcción, en la fábrica regentada por los hermanos Galindo hasta su definitivo traslado y asentamiento en 1973, al cumplir su mayoría de edad, en Madrid, junto a su primo, el reconocido escultor Higinio Vázquez García. Su ingreso en su taller desde los 19 años marcó su aprendizaje en el controvertido oficio de la gubia como aventajado aprendiz, complementado con su ingreso en la fundición del avalado y polifacético artista de origen segoviano Eduardo Capa Sacristán.
Entre los trabajos de colaboración, destacar en 1971, su participación en la reforma del hospital de Gómez Ulla, inclinándose con prontitud ante la dureza pétrea al admirar el buenhacer de escultores como fueron en su momento Pérez Comendador y Pedro Panadero. En Madrid se hicieron frecuentes sus visitas al parque del Retiro y a la Escuela de Artes Aplicadas, sita en la calle La Palma, e ingresar como alumno libre en la Facultad de Bellas Artes, previa su incorporación desde 1977, en la citada Fundición Capa instalada en Arganda del Rey. En tan singular enclave en el que permaneció una década, amplió sus conocimientos en el tratamiento de la gubia, la cera, los moldes, la restauración y el tratamiento matérico de la escayola, la resina y las siliconas coladas, como fundamento de su futura proyección como sacador de puntos y realizador de moldes artísticos como experto vaciador.
En esta fundición, una de las mayores de Europa, en cuyo recinto trabajaron una treintena de operarios coordinados por su director y supervisados por José Murciego. En dicho enclave industrial y artístico, aprendió el proceso de ceras y el repaso de esculturas resueltas en matérica diversidad con predicamento del proceso en la fundición broncínea para clarificar su aspiración y preferencia por el autodidactismo en la práctica del dibujo y la escultura, con el empleo de técnicas tradicionales y predilectas, entre sus múltiples aspiraciones artísticas. Destacar su inicial inclinación artesanal hacia la figuración creativa en continuada y procesual búsqueda de formas y volúmenes matéricos traducida en el contraste lumínico y en el intercambio curvilíneo en sugerente resolución compositiva, basculante entre lo cóncavo y lo convexo.
A finales de los años 80 de la pasada centuria y, por mediación del entonces escultor Tomás Bañuelos, ingresó en la Facultad de Bellas Artes madrileña especializándose en la realización de moldes y vaciados acompañado de su hermano y colaborador Isidro Rodríguez. En 1983 contrajo matrimonio con Martina López en la madrileña parroquial dominica del Rosario, siendo padre de una hija. Posteriormente, Julián Rodríguez amplió conocimientos en el controvertido oficio de la gubia, durante veintitrés años junto al insigne escultor extremeño Juan de Ávalos García Taborda, con la realización de moldes escultóricos que el maestro modelaba en asimilado preferente y transformador en resina de poliéster. Resaltar su labor de intervención restauradora en diversidad de piezas y elementos escultóricos, definidores, en buena medida, de sus iniciales colaboraciones y trabajos destinados al cumplimiento de encargos provenientes de distintas Casas y talleres madrileños como los provenientes de la Casa Alsina, o la conocida “Casa del Cura”, reconvertida en Talleres de Arte Granda, o el taller sito en Arganda del Rey, regentado por el gallego de origen Antonio Fernández Dorrego, o el coordinado por los hermanos Tudanca.
Su dilatada estancia en dicho taller le permitió conocer los méritos y el legado de los avalados como máximos representantes de la escultura figurativa dentro del panorama escultórico madrileño, colaborando estrechamente en distintos proyectos retratísticos y monumentales, en cualificada idoneidad a su amplia fase formativa. En esta dilatada fase conoció y trabajó para diversos escultores como fueron, entre otros, el citado Ávalos, José Aledo, Antonio Miranda, Ramos Notario, Tomás Parés, Tomás Bañuelos, Antonio y Francisco López, Esperanza D´Ors, Víctor Ochoa, José María Porta, José Luis Vicent, Faustino Sanz, Julián Alangua, Santos de la Hera, Ramón Oteiza, Vicente Ferrero, Miguel Ángel Codina, Vicente Ferrero, Salvador Amaya o Chaparro López. Igualmente, colaboró en diversos estudios y talleres dedicados al arte escultórico enclavados por lo general, en el entorno y el urbanismo madrileño.
Su estilo artístico recala en el acusado autodidactismo interpelado por el proceso creativo con primacía hacia el dinamismo compositivo y la expansión formal en armonizada y espacial proyección, con predicamento de lo curvilíneo, resuelto con amplitud y definida volumetría, manifiesta en sus esculturas de reducidas dimensiones, en símil a las colosalistas piezas en versión monumentalista. Se considera permanente buscador en la práctica y el dominio conformador de innovadoras fórmulas. Gusta de lo liviano, en matérica disparidad, junto al habitual y experimental empleo de resinas con apoyatura lumínica y polícroma.
Entre sus últimas versiones, el busto erigido al escritor “Cervantes”, o el dedicado al “barón Thyssen”, además de las remitidas a Santo Domingo (al pintor Velázquez, Santa Teresa y, a los literatos Calderón de la Barca y Lope de Vega). Igualmente, resaltar la resolución de los retratos broncíneos a D. Juan de Borbón, al papa Juan Pablo II, o la reciente participación en las colosales esculturas broncíneas sitas a ambos márgenes de la fachada principal madrileña y catedralicia de La Almudena, de san Pedro y san Pablo. Mencionar en paralelo, la dificultad dimensional de algunas piezas escultóricas ubicadas, entre otras capitales, en Oviedo, Almendralejo, Badajoz, Benidorm (Alicante), Santander y Madrid.
Como vaciador es artífice de diversos modelos en poliéster al intervenir en la realización de moldes para su reproducción en hormigón con destino al centro hospitalario y leonés “Princesa Sofía”, en colaboración con su hermano Florencio y su primo Higino. Interesante resultó su aportación en proyectos retablísticos como la capilla erigida para la catedral madrileña, en honor a la santa madrileña Soledad Torres Acosta. Para dicho recinto catedralicio realizó el vaciado de las colosales estatuas pétreas de la titular mariana de la Almudena que preside el hastial de su fachada principal, custodiada por San Fernando rey, la santa y doctora abulense Teresa de Jesús, el patrón madrileño Isidro Labrador y su esposa santa María de la Cabeza.
Expuso algunas de sus esmeradas piezas escultóricas insertas en la búsqueda del hueco y el vacío, junto a la formal configuración volumétrica manifiesta en su producción escultórica, expuesta en diversas y colectivas muestras, como la organizada por el Círculo de Bellas Artes, intitulada “Formas curvas”, con motivo del centenario fundacional, y “Torso de Hombre”, con motivo del Primer Certamen de Escultura de Arganda del Rey (Madrid). Algunas de sus piezas reinciden en el retrato, el monumento y el entorno de la imaginería de carácter procesional al intervenir en el grupo del Lavatorio y el Crucificado de la Agonía, destinados a las capitales bilbaína y logroñesa.
De carácter intimista hay que contemplar y analizar algunos de sus bustos resueltos en terracota y bronce, dedicados a su esposa e hija, el retrato de sus padres, o los bocetos presentados para el monumental proyecto escultórico de Miguel de Cervantes para el ayuntamiento argandeño, con manifiesta tendencia hacia la rotundidad formal, en armonizada y conjuntada composición volumétrica y compositiva.
Antonio Bonet Salamanca
(Doctor en Historia del Arte
Exposiciones y reconocimientos
1977 · Homenaje solidario a Jerónimo (Zamora).
1980 · Centenario Círculo de Bellas Artes (Madrid).
1982 · Premio Francisco Alcántara (Madrid).
1983 · Salón de Otoño (Madrid).
1984 · I Certamen de Escultura (Arganda del Rey, Madrid).
1985 · II Certamen de Escultura (Arganda del Rey, Madrid).
2005 · Mutual complutense, Sala Manolo Revilla (Alcalá de Henares).
2006 · Casa de la Entrevista (Alcalá de Henares).
2010 · Casa de la Entrevista (Alcalá de Henares).
2010 · Centro Regional de Extremadura (Alcalá de Henares).
2018 · Sala de la Encarnación (Zamora).
2019 · Formas Curvas, Casa del Rey (Arganda del Rey ).
2022 · Galería OCCO Art Gallery (Madrid).
2024 ·Escultura Cervantina, Casa del Rey (Arganda del Rey).
2024 · Manolete y Arganda, 80 años de una tarde para la historia, Casa del Rey (Arganda del Rey).
