Rafael Zapata muestra en el Museo Tiflológico de la ONCE que su sordoceguera no le impide capturar la delicadeza de lo que le rodea.
Rafael Zapata muestra que ser una persona con sordoceguera no le impide capturar momentos de gran delicadeza con su cámara fotográfica. Y así lo demuestra con ‘Entre la realidad y la fantasía de un invidente’, exposición que puede verse, hasta el 3 de octubre, en el Museo Tiflológico de la ONCE, calle La Coruña, 18 (Madrid), en horario de martes a viernes, de 10:00 a 15:00 horas y de 16:00 a 19:00 horas; sábados, de 10:00 a 14:00 horas; cerrado domingos y festivos nacionales, de la Comunidad de Madrid y de Madrid capital.
Ángel Luis Gómez, director de Promoción Sociocultural, Artística y Deportiva de la ONCE, Ana Díaz, consejera general de la ONCE, el propio Rafael Zapata, y Mireia Rodríguez, técnica del Museo Tiflológico, han inaugurado esta exposición, en la tarde de ayer.
“Estas fotografías son para mirar, pero también para analizar, porque intento darles todo aquello que a mí me falta. Yo no percibo muchas cosas de la fotografía, y retocándola en el ordenador aporto a la foto lo que a mí me falta: tonalidad más intensa, los colores, contrastes, para dar más presencia a la imagen”, comentaba Rafael Zapata minutos antes de la inauguración.

Rafael Zapata (Gallur, Zaragoza, 1963) expone en el Museo Tiflológico 18 fotografías en las que busca la esencia del mundo que le rodea. Afiliado a la ONCE debido a su sordoceguera, encuentra en la fotografía una poderosa forma de expresión artística.
Desafía las barreras de la discapacidad a través del arte, y destaca la superación personal y la belleza del entorno local en el que se desenvuelve. Zapata utiliza la fotografía y los programas de edición digital para capturar imágenes que oscilan entre la realidad y la abstracción.
Se centra en paisajes naturales, los entornos rurales, bodegones y atardeceres, en un uso vibrante del color y en un amplio nivel de detalle. Todo esto puede verse en fotografías como ‘Entrada al otoño’, ‘Humedad del otoño’, ‘Toma castaña’ o ‘Piedras en el camino’, algunas de las obras que expone.
Destaca también la fotografía titulada ‘Simulación’, un montaje en el que, en la parte superior, se muestra el detalle de una mirada femenina y, en la inferior, la misma imagen desde la perspectiva de Rafael Zapata, con su visión en túnel.
A partir de sus obras, Rafael Zapata colabora dando visibilidad a colectivos de personas con discapacidad, mostrando que es posible ocupar un lugar activo en el escenario cultural y social.
Además de su faceta artística, Rafael Zapata es un apasionado de la cocina y ha retado a grandes chefs a elaborar, provistos de antifaces, postres que él había preparado.

